jueves, 2 de agosto de 2012
Juventud y otros asuntos
Siempre que cualquier persona mayor hace un recorrido de su vida, como si de una película se tratase, hace referencia a una importante época de su vida, la juventud. Sí, cuando alguien adulto o anciano nos explica algo de su vida, siempre toma como herramienta la juventud. Frases como “cuando era joven…”, “cuando tenía tu edad…”, “yo de joven…”, siempre aparecen en sus relatos. Recuerdan su juventud con nostalgia porque se dan cuenta que por suerte o por desgracia el tiempo ha pasado.
Algunos les gustaría volver a ser jóvenes, esos jóvenes emprendedores, jóvenes inocentes, jóvenes soñadores pero siempre, jóvenes. Saben que nunca más podrán volver atrás por mucho que Herbert George Wells idease una máquina del tiempo en sus relatos de ficción. Saben que la juventud es una obra de arte efímera que tarde o temprano marchará por el mismo camino que llegó. Somos esclavos del tiempo y éste hace con nosotros lo que desea. El ser humano siempre ha tenido la obsesión de plasmar en sus filmografías la fabricación de simples botellitas con un líquido que les de la juventud eterna y la inmortalidad.
Y es que a las personas les asusta envejecer. Les asustan las arrugas, las patas de gallo, los quilos de más, las ojeras y todo lo que vaya atado con la vejez. Siempre quieren permanecer bellos y jóvenes. Hacen cualquier cosa para no sentirse mayores. Se compran cremas antiarrugas y anteojeras, se operan los ojos, los labios, los pómulos y la cara en si. Algunas veces quieren vestir a la moda para no sentirse ancianos, “¿Le gusta esta prenda?”, “No, esa ropa es de vieja”. Incluso engañan a los demás quitándose años de encima como si fueran globos aerostáticos que sueltan las bolsas pesadas que llevan, para volar más alto. Si analizamos los actos de las personas podemos comprobar que temen a la vejez, que tienen una enorme fobia a la vejez. Tal vez podríamos denominar esta obsesión como “ancianofobia”.
La “ancianofobia” es un trastorno de salud emocional caracterizada por el miedo intenso y el pánico a la vejez. Podríamos incluir esta fobia a cualquier diccionario médico que no asombraría en absoluto. Así que jóvenes españoles, disfruten ustedes que pueden de la juventud, porqué tengan por seguro que cuando sean mayores recurrían a lo que este a su alcance y más para estar bellos y disimular su vejez. O tal vez, gracias a los nuevos avances científicos y tecnológicos ya exista una máquina del tiempo o un elixir de la vida.
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