cuatro palabras mal puestas
martes, 17 de junio de 2014
Cambié el normal por el único
Siempre permaneceremos jóvenes me decías. Me hacías callar para que me diera cuenta que por un momento olvidaba quién era, dónde estaba y en que tiempo vivía. Me sentía como jamás durante los veinte años de mi vida me había sentido. Era extraño, ¿cómo podía saber que era feliz si no tenía ni idea que era vivir eso? Aunque sí es cierto, lo confieso. Sólo me basto con una simple sonrisa para darme cuenta que se avecinaban tiempos de cambio. El mundo como yo lo conocía se había trastornado. ¿ O quizás era sólo yo quién había dado la vuelta y corría al revés? Me sacudiste como si fuera un reloj de arena y yo ya no volví a dejar la tierra en su sitio. Puede que en el fondo supiese que permanecía soñando día tras día pero lo ignoraba, ajena a lo normal. Juntos éramos indestructibles, cualquier cataclismo hubiese fracaso en su intento de separarnos. Ahora lo sé del cierto, vivía continuamente equivocada. Siempre había creído que seguir la misma linea en cada paso de cebra era lo correcto, pero erraba en gordo. Ahora todo es distinto porqué aunque haga sol yo estreno mis botas de agua y aunque nieve llevo la falda de cuadros que te encantaba desabrochar. Escucho música a todas horas, incluso en inglés aunque no la entienda. Salgo a la terraza y si estoy triste invito a la luna a helado, pero no de chocolate, está muy visto, yo le ofrezco el que de verdad desea. Ahora todo es distinto, porqué yo no tengo un camino fijo, yo tengo varios, tengo mil raices y escojo la que me apetece.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Hola, ¿su nombre? Mujer moderna (follo mucho)
Historia de una mujer:
La mujer moderna
¿Qué es una mujer moderna? Señores no confundamos, ser moderna no es ser puta. Siento ser tan franca, basta o tal vez despectiva, pero es así. No caigamos en el error de creer que ser un cerebro fresco en pleno siglo XXI es ser una maquina sexual que no quiere ni debe dar explicaciones a nadie. Largas noches lujuriosas no rejuvenecen. La mujer moderna es un caramelo en un mundo tan vinculado al sexo, porque queridos parece ser que el sexo se ha convertido en un alimento de primera necesidad. Déjenlo todo, dejen ahora mismo todo lo que están haciendo y follen,(se ve que practicando sexo no es necesario comer, ni respirar, ni ingresar dinero en su cuenta bancaria incluso pueden morirse de hambre si quieren, está permitido) ustedes follen, y cuanto más y con más personas, totalmente distintas, mejor. Será que es un punto positivo en la nota final en el instituto, o parece ser que encuentras trabajo antes si practicas mucho sexo, debe ser por eso de que eres moderno. La mujer moderna es la jovencita que ha visto pasar más hombres por sus sábanas que las veces que se ha comentado que George Clooney es gay. El nos diría algo así cómo: What else? ¿Se acuerdan? Famoso nespresso, ojalá algún día una mujer moderna me invite a uno. La señorita que por definición es totalmente activa sexualmente saca a pasear sus carnes pidiendo clemencia, chilla a gritos que es moderna y que puede tirarse todo lo que le apetezca porque no tiene ataduras y hace con su vida lo que le viene en gana. Y es así, es cierto, el concepto libertad es tremendamente apetecible y por supuesto, ideal. Pero es cuando yo, ingenua de mi, me pregunto: Ser libre esta lejos de ser recatada, es decir, es ser moderna que se asocia a ser un putón verbenero, vale, entiendo. Entonces...¿Seré libre, moderna y triunfadora si me tiro a medio pueblo y el otro medio me lo dejo para mañana? Triste muy triste que se confunda ser una mujer moderna, la mujer que debería ser, es cierto, libre, pero libre de tomar sus propias decisiones, de decidir que camino tomar sin la bendición de un hombre. Libre de empezar y luego finalizar, libre de ir a pasear, de votar el partido de ladrones que le nazca en las próximas elecciones, de ser feliz como sea y con quién sea y sobretodo de vivir. Porque mi humilde y más sincera opinión es que la mujer no debe ser una mujer fácil ni ligera para adaptarse a este mundo ni debe mostrarse como tal para parecer superior porque ser de esta forma es desnudarse ante el mundo, es demostrar ser un simple trozo de carne con alma e instintos animales. Queridas mujeres, no se rebajen, háganse respetar y valorar porque si ustedes mismas son las primeras en faltarse el respeto de tal forma, nadie va a respetarlas jamás. No destrocen al resto, al colectivo que quiere ser algo más que un agujero o un desfogo, llámenle como quieran, los dos me valen.
martes, 11 de septiembre de 2012
*
Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos, esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella… Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que siempre perderás. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo. Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando. Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche sin necesitar otro abrazo suyo, o tan siquiera discutir una vez más… Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza. Os libraréis de él o de ella, dejaréis de sufrir, pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.
Creo en el (a)mor.
¿Saben lo que no es normal? no es normal pensar que hacer el amor es pecado, no es normal pensar que Dios no quiere las relaciones sexuales, no es normal que la iglesia oculte abusos de niños, ni que los sacerdotes no se puedan casar. No es normal la riqueza del baticano, ni los anillos, ni el oro, ni el dinero tirado en campañas de publicidad, ni todo ese bohato absurdo mientras 30 millones de personas se contagian de sida en Africa por no usar preservativo. Señores, Dios nos hizo con dos brazos y con dos piernas y tambien nos hizo con la capacidad de amar, de querernos, de tocarnos, de sentir con la yema de los dedos el peso cegado por una gran excitacion y eso... eso no puede ser pecado. Amar, amar no es facil, y ustedes se empeñan en hacerlo mal, como si no nos bastaramos nosotros mismos, y no se bastara la propia humanidad para complicarlo todo. Señores, porque amar, amar es entender tambien el rechazo, entender que te van a hacer daño, entender que vas a sufrir, que vas a llorar, y es entender que las cosas son muy distintas al sacramento. O sea, ¿hoy te casas y vives feliz para toda la vida? falso. Señores, es falso, por muchos siglos que puedan ustedes seguir proclamandolo. ¿En que creo? Creo que ustedes no saben lo que es el amor, pero por que siempre, si algo he aprendido de estos años, es que se apretan dos cuerpos hasta convertirse en uno, si eso es pecado, señores, soy un pecador, porque el unico Dios en el que creo, es el amor.
lunes, 10 de septiembre de 2012
¿Y si te digo que te quiero sirenita?
- ¿Quieres que vayamos a tomar un buen plato chipirones cerquita del mar? Bañados en agua marina con un suave toque al limón y acompañados con la brisa salada y sobretodo marina, de esas brisas que saben a mar, ¿sabes?
- Si me invitas… quizás.
- Yo sé qué tú quieres bailar conmigo, lo sé. En la orilla de la playa, con los pies hundidos en la arena, con el ruido de las olas, el cielo oscuro colmado de estrellas y miles de luces reflejadas en el agua fría, nocturna, las luces de los coches, los semáforos, las farolas, los pasos de cebra.
Te construiré un castillo enorme de arena, con muros bien altos para que nunca puedas marcharte. Tú serás el rey y yo tu reina. Te traeré una bandera para que impongas tu mandado, aunque no podrá ser de telas caras, la fabricaré con restos marinos, recuerda, vivimos en la orilla del mar, cerquita cerquita del agua. Ramitas diminutas remojadas que anteriormente fueron un nido de pájaros y pedazos de algodón blanco nacidos de la espuma que roza nuestros dedos en cada oleaje.
- Claro, yo soy un rey, yo seré tu rey. Y tú la reina más hermosa instalada en la orilla del Mediterráneo.
- Sí. Iremos a buscar mejillones para la cena real que celebraremos en nuestro palacete, ¡será divertido! Invitaremos a todos los habitantes, a las sirenas con barba, a los peces con gafas y aficionados a la lectura, a las algas con patas y ojos saltones.
- ¡Vigila tu larga melena! Se sale de la raya cuando colorea.
- ¡Sí! Tienes razón, me pondré un pasador marino, una concha en el pelo para que no se me caigan los hilos dorados en la comida real. Sería un desperdicio, ¿verdad? Tanto rato en la cocina… O quizás el coletero hecho con algas que me regalaste la primera vez que buceamos juntos.
jueves, 2 de agosto de 2012
Juventud y otros asuntos
Siempre que cualquier persona mayor hace un recorrido de su vida, como si de una película se tratase, hace referencia a una importante época de su vida, la juventud. Sí, cuando alguien adulto o anciano nos explica algo de su vida, siempre toma como herramienta la juventud. Frases como “cuando era joven…”, “cuando tenía tu edad…”, “yo de joven…”, siempre aparecen en sus relatos. Recuerdan su juventud con nostalgia porque se dan cuenta que por suerte o por desgracia el tiempo ha pasado.
Algunos les gustaría volver a ser jóvenes, esos jóvenes emprendedores, jóvenes inocentes, jóvenes soñadores pero siempre, jóvenes. Saben que nunca más podrán volver atrás por mucho que Herbert George Wells idease una máquina del tiempo en sus relatos de ficción. Saben que la juventud es una obra de arte efímera que tarde o temprano marchará por el mismo camino que llegó. Somos esclavos del tiempo y éste hace con nosotros lo que desea. El ser humano siempre ha tenido la obsesión de plasmar en sus filmografías la fabricación de simples botellitas con un líquido que les de la juventud eterna y la inmortalidad.
Y es que a las personas les asusta envejecer. Les asustan las arrugas, las patas de gallo, los quilos de más, las ojeras y todo lo que vaya atado con la vejez. Siempre quieren permanecer bellos y jóvenes. Hacen cualquier cosa para no sentirse mayores. Se compran cremas antiarrugas y anteojeras, se operan los ojos, los labios, los pómulos y la cara en si. Algunas veces quieren vestir a la moda para no sentirse ancianos, “¿Le gusta esta prenda?”, “No, esa ropa es de vieja”. Incluso engañan a los demás quitándose años de encima como si fueran globos aerostáticos que sueltan las bolsas pesadas que llevan, para volar más alto. Si analizamos los actos de las personas podemos comprobar que temen a la vejez, que tienen una enorme fobia a la vejez. Tal vez podríamos denominar esta obsesión como “ancianofobia”.
La “ancianofobia” es un trastorno de salud emocional caracterizada por el miedo intenso y el pánico a la vejez. Podríamos incluir esta fobia a cualquier diccionario médico que no asombraría en absoluto. Así que jóvenes españoles, disfruten ustedes que pueden de la juventud, porqué tengan por seguro que cuando sean mayores recurrían a lo que este a su alcance y más para estar bellos y disimular su vejez. O tal vez, gracias a los nuevos avances científicos y tecnológicos ya exista una máquina del tiempo o un elixir de la vida.
viernes, 27 de julio de 2012
Topitos helados, telas con olor a mar
Entre humo, luces y confeti visualicé tu figura moviéndose al ritmo de Janelle Monáe. ¡We are Young! , gritabas con fuerza. Llevabas un vestido de telas extrañas con trasparencias que se movían revoltosas en los pliegues. Azul marino y topos blancos, acabé por denominarte “la chica de los topos”, tirantes anchos y rodillas descubiertas. Tu larga melena se balanceaba con el vaivén de tus caderas y el viento la despeinaba. Tu carita era realmente el espejo de tu alma y es que Topitos, sólo podía reflejar tu espíritu libre, eras un pájaro independiente y solitario que vagaba por la pista de baile yendo de aquí para allá sin parar. Ajena a la mirada de la gente, a sus cuchicheos, a sus actos, a sus bailes y a las canciones que tarareaban inventándose la letra.
¡Por fín! ¡Me miraste! Me dijiste tantas cosas con tan sólo mirarme. Observaste cada uno de mis movimientos, de mis gestos. Hiciste un escáner completo del elemento que tenías enfrente. Aun no me has contando que pensaste de mí en ese momento, un instante de 2 segundos en que nuestros ojos se clavaron los unos en los otros sin mover ni una pestaña. Quería impresionarte como fuese, me daba igual como sólo quería que fijases tu atención en mí. Mis manos iban solas, creo que no sabían que estaban tocando. No distinguían entre Bongo Botrako ni El Barrio, admito que no se enteraban de nada, la batería iba con una alma viajera al mando. Tu sonrisa tímida me comía por dentro, no sabía que significaba que me mirases de una forma tan peculiar, tan distinta… Me armé de valor y decidí que iba a ser tu foco de luz, tu centro de atención. Conseguiría que no miraras a nadie más, que no prestases atención a nada ni a nadie y pienso que lo logré. Recuerdo como te reías cuando mis manos se enredaban entre ellas con los palos de la batería causa de querer impresionarte con mis dotes de malabarista retirado.
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