viernes, 18 de marzo de 2011

¿Desilusiones tal vez?

Cuando somos niños soñamos con cosas pequeñas, sencillas, un helado de fresa, una muñeca que llora y hace pis o esa bicicleta que tiene el vecino del cuarto. Cuando nos hacemos mayores nuestros sueños cambian con nosotros y se vuelven complejos igual que nosotros. Y de repente la muñeca de trapo se convierte en un vestido nuevo con el que cruzar un océano a diezmil metros de altura para deslumbrar a tu marido en un viaje sorpresa pero los sueños se rompen en pedazos cuando se topan de frente con la realidad, porqué la realidad amenudo es radicalmente distinta como un cree que es, las personas no siempre son lo que aparentan ser, ni las relaciones, ni mucho menos los sueños...

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