martes, 21 de junio de 2011

Sobre ruedas

Frenos comprobados, depósito lleno, ¿luces? Iluminan. ¿Las marchas? En su punto. No hay porqué sufrir. Llega la hora en el reloj digital de su muñeca. Suena el run run de miles de moteros por las calles desiertas de la ciudad. Subo encima tuyo cariño, no te preocupes te trataré bien. Saldremos a comernos el mundo y juntos nadie se atreverá a decirnos ni mu. Sentiremos el aire frío de la noche cortado los labios ásperos. La brisa moverá con velocidad la larga y rubia melena. La adrenalina subirá y bajara como si estuviéramos encima de una montaña rusa. Las piernas rígidas y inmóviles evitando el tembleque. Velocidad, mucha velocidad. Miles de sensaciones por un sólo cuerpo, excitación y un extraño miedo. No puede salir mal, va todo sobre ruedas. Las marcas aún recientes de frenazos, la huella de los diablos de la carretera. Todo corre, todo transcurre rápido, sube el contador de velocidad, la aguja se mueve hacia todos lados, loca, exhausta. La sensación de querer que nunca termine ese instante llena de valor la pesada mano que oprime con fuerza al gas. Vuelo ¡Estoy volando! Contigo cariño, recorreré el mundo.

1 comentario:

  1. ¡Me ha encantado, Sarai! Sobretodo el "No puede salir mal, va todo sobre ruedas." *-*
    (He sentido esos viajes en moto que tanto echo de menos).

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